Tejer o no tejer...

Algunas veces me pregunto porque siento la necesidad de tener mis manos ocupadas con una labor de tejido; solo puedo responder que si no tejo con las manos, tejo ideas en mi cabeza. Si tejo con las manos consigo que alguien más disfrute lo que yo hice, si tejo con la cabeza corro el riesgo de lastimar a alguien. Lo mejor es mantener las manos ocupadas...

viernes 30 de octubre de 2009

…se me concedió volver



Así dice una famosa canción mexicana, como lo dije hace un par de meses, más pronto cae un hablador que un cojo, según yo iba a vivir de mis rentas, tejidos y ahorros, pues la verdad como ni propiedades tengo, lo de las rentas era un decir, los tejidos no son negocio a pequeña escala (y menos si eres la tía de las muchachas, literalmente) y los ahorros?? Pues a quien le rinden con la crisis.

Y como una vez me dijo un maestro en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, de donde orgullosamente egresé hace ya muuuuchos años: “al final de cuentas, lo único que tienes para vender son tus ideas”.

Así que ya plenamente establecida, de nuevo y para no variar, como maestra de matemáticas en la universidad tecnológica de la región, retomo la vida bloggeril, porque la tejeril siempre ha estado presente, no me canso de repetir que gracias a unas agujas y un hilo he podido salvar las peores crisis.

Gracias a todas mis buenas y tejedoras amigas por sus visitas, desde hoy voy a visitarlas en sus espacios virtuales para dejarles todo mi cariño.

Una muestra que el rincón de los pendientes sigue creciendo pero pronto podré mostrar al menos una prenda terminada, ya nos alcanzó el frío!!!

sábado 29 de agosto de 2009

Yo y mi bocota…


Si bien dicen, más pronto cae un hablador que un cojo… en el primer trimestre de este año anuncie la comunidad bloggeril que me retiraba de mis funciones como profesora e investigadora en una reconocida universidad del norte del país, que me regresaba a vivir al centro cerca de una buena parte de mi familia y que pretendía vivir de: mis ahorros, mis tejidos y cualquier otra chamba intelectual que saliera por ahí…

Bien lo decía Pepinita: Dios castiga, jajaja… bueno, exageré… ayer me llamaron para confirmarme que tengo una plaza de tiempo parcial como profesora en una de las tantas universidades tecnológicas que hay en éste gran país.

Lo admito, no puedo ser mujer de familia y menos de casa, bien me lo han dicho, soy capaz de hacer lo que sea con tal de no lavar un traste… pero eso sí, nunca abandonaré el tejido, que es lo que me ha permitido seguir viva aún en los peores momentos.

Y aquí una pequeña muestra de lo que he tejido en éstos días…


martes 21 de julio de 2009

Flores y más flores.


Me gusta la televisión, no me importa ser criticada cuando puedo recitar de memoria los horarios de series en inglés, español, repeticiones, multiplexados, etc. La cosa cambia cuando se trata de las telenovelas, el problema es que una telenovela es todos los días y tienden a generar adicción, creo que no es muy conveniente llegar a casa y ver tres capítulos seguidos, está bien que se pueden recorrer los anuncios, pero no es lo mismo, hasta los comerciales tienen su gracia.

Dicho lo cual, podrán imaginar que de telenovelas infantiles o juveniles se menos que de las del horario nocturno, pues bien, hace un par de días una sobrinita llegó y me dijo que si le tejía una flor de “patito feo” (aaaayyy mi madre) pues qué le contestas a una niña que con ilusión te ve posibilidades de ayudarla??? Afortunadamente la madre de la niña andaba por ahí y disimuladamente me dio los santos y las señas y hasta una revista me acercó.

No tengo idea si son como los de la telenovela, no la he visto, ni la veré; en la revista no se distingue bien la imagen y en internet no he podido encontrar una de frente, así que lo que pude hacer en 5 minutos es lo que ven.

Unas con broche para el pelo, unas con seguros para ponerlas en las gorras y suéter. Y la interesada??? Pues si antes era la tía enojona, ahora tengo mi club de admiradoras y he pasado a ser la tía más querida… bueno, hasta que la telenovela nos alcance.

lunes 13 de julio de 2009

Y siguen las blusas…

Comienzo a cansarme de hacer blusas, pero en fin, supongo que mientras más tarde en hacerla, más cansada de ella estaré.
Estoy utilizando estambre cristal y ganchillo del No.2, la puntada es muy, muy sencilla (a petición de la futura dueña) pero toda bajo la advertencia que ni una blusa más!!! No al menos hasta que me dejen tejer una cobija, algún suetercito o alguna bufanda, ah, pero eso sí, con estambre grueso necesito desentumir mis dedos.

Debo de admitir que amo tejer, lo disfruto enormemente, podría tejer todo el día y, de hecho, hay días que lo hago, pero después de dos blusas de crochet seguidas he recordado porqué no suelo tejerlo, no tengo paciencia, aún y cuando sería lo mismo estar tejiendo con agujas del 1.5 o 2mm algo dentro de mi dice que el crochet necesita mas concentración, pero en fin, tejer es tejer y yo sigo tejiendo...





sábado 27 de junio de 2009

Una verdadera reliquia


Ahora más que nunca hago como que trabajo, pero he tenido más tiempo para dedicarme a lo que amo hacer: tejer. Gracias a eso he podido convivir con la familia y los amigos, no es que yo sea muy dada a las reuniones, pero en los momentos de mayor concentración, cuando estoy desarrollando el pensamiento más abstracto el teléfono suena: que te vengas a tomar un café.

Gracias a esas llamadas hace un par de días una sobrina llegó y me preguntó: te acuerdas de la blusa que le hiciste a mi hermana?? – cuál blusa?? Cuál hermana??- son más de 8 hijos en esa casa. Después de un diálogo no muy largo ella resolvió que era mejor ir a buscar la dichosa blusa, misma que ustedes pueden ver en la imagen.

Fue la primera prenda que hice a ganchillo, cómo quería que me acordara, la dueña de la blusa ya es madre y casi huela a suegra; el caso es que la sobrina de buena memoria quiere una igual… y la tía renegada preguntó –igual, igualitita o del mismo estilo???- pues con otro tipo de estambre y otro color, y más larga y con manga corta – hmmmm??? Eso no es igual… y después de otro ir y venir de preguntas y respuestas dijo que la hiciera como yo quisiera, pero más larga y con manga corta, jajaja, no me ganan una.

Lo que más risa me da es que la blusa, así como la ven debe ser talla 1 o 2, en aquellos años la dueña debió haber tenido 14 o 15 años, hoy la hermana (que le dio la segunda vuelta a la blusa) tiene algunos 24, pero para nada es talla 1, me dijo –la quiero talla L – y mi respuesta –pero no L de “lombriz” cómo la roja- jajaja.

Ya he comentado que finitas, finitas no somos, pero tenemos una constante, en las tempranas juventudes tooodas hemos sido extremadamente delgadas, son los años los que nos hacen ponernos “repuestitas” cómo dicen los mayores, así que cuando vamos de tiendas y pedimos una talla “L” y ésta viene reducida solemos decir: esto es L de lombriz, esto no nos queda… lo siento, hoy comí payaso.